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El hundimiento de un buque de pasajeros y como un pueblo entero se echó a la mar para socorrer lo que parecia una de los mayores accidentes nauticos de la fecha.
A todos los que disfrutamos del buceo, se nos iluminan los ojos cuando oimos la palabra PECIO, y muchas veces nos hemos adentrado en los esqueletos de buques hundidos disfrutando de sus formas, sus contraluces, la vida que alberga, pero nunca nos hemos parado a pensar que ocurrío para que esa masa musculosa de hierros recubiertos de fouling y óxido haya terminado en el fondo de la mar.
Pues bien, lo que vamos a intenar es identificar estos restos y ponerles cara, ponerles nombres y apellidos, pero siempre desde el punto de vista del buceo, ya que no somos nadie para emitir juicios de valor de quién tuvo ó no tuvo la culpa del naufragio, ya que desde el punto de vista de hoy en día todo resulta muy fácil, pero no podemos juzgar a personas que surcaban los mares gracias a las estrellas ó los vientos, dónde la marinería era una forma de vivir, no una carrera universitaria.
Una de las mejores inmersiones del Mediterráneo, con diferencia y, según mi opinión, es el Bajo de Fuera de Cabo de Palos. Situado mar adentro detrás de las Hormigas, asciende desde un fondo de 90 metros una masa de piedra llena de vida marina que ha sido la causa de multitud de accidentes nauticos, y sin duda el que aquí os reseño ha sido el más importante de esta zona, dónde a la pérdida material de un buque excepcional para la época hay que sumarle la pérdida de vidas, que podrían haberse incrementado si un pueblo de pescadores no se hubiera hecho a la mar de forma desinteresada a paliar dicha catástrofe, gracias a estos pescadores y a su saber hacer en la mar, esta tragedia no alcanzó mayores consecuencias.
La enfermedad descompresiva E.D., ataque de presión o "bends" es el resultado de la formación de burbujas en la sangre o tejidos y es producida
por la inadecuada eliminación del gas inerte disuelto durante una inmersión o una exposición a una determinada presión.
Los accidentes por descompresión pueden tener muchas causas, entre ellas que el buceador no respete las tablas de buceo, las paradas de descompresión (para dar tiempo a la desaturación de los tejidos) o la velocidad de ascenso (se recomienda que ésta sea de 12 metros por segundo).
Los síntomas de ED se presentan dentro de un período corto de tiempo después de la inmersión o cualquier otra exposición a presión e incluso dentro de las 24 horas siguientes a la práctica del buceo. Se dividen generalmente en tres grupos:
Siempre que se determine cualquier signo de enfermedades descompresivas, se deberá atender al buceador lo antes posible, siendo siempre preferible la utilización de cámaras descompresivas a la recompresión en el agua.
El traslado del paciente deberá realizarse estando esté acostado y con las piernas en alto a fin de oxigenar el cerebro. En el caso de estar inconsciente se recomienda acostarlo sobre su costado izquierdo, para evitar una bronco aspiración.
La recompresión en el agua está considerada como una opción de último recurso, para ser utilizada solamente cuando no exista una cámara cercana a la zona de actividades de buceo, ni la posibilidad de llegar a ningún centro hiperbárico dentro de un período de tiempo de 12 horas.
Otitis:
El contacto continuo con el agua como ocurre en el buceo, afecta al epitelio del conducto auditivo externo, favoreciendo las infecciones por hongos y bacterias que provocan dolor de oido, inflamación del conducto auditivo
externo e incluso supuración.
Para evitarlo se recomienda secar el conducto auditivo externo apenas finaliza la inmersión. En caso de otitis, es necesario consultar rápidamente con un médico y dejar de bucear temporalmente, pues existe un serio peligro de rotura timpánica por imposibilidad de compensación.
Barotrauma del oído:
El barotrauma o squeeze del oído se produce al descender en el agua sin compensar: la presión externa que se ejerce sobre el tímpano empuja a éste hacia el oído interno, produciendo dolor. Este barotrauma puede llegar a ocasionar daños al oído e incluso perdida auditiva total.
Se compensa fácilmente mediante un ejercicio que consiste en taparse la nariz con los dedos (es por esto que son recomendables las máscaras que dejan la nariz aislada del vidrio), soplando el aire hacia la misma: la presión en el oído interno aumenta, empujando el tímpano hacia su posición original y cesando así el dolor.
Rotura de tímpano:
El barotrauma de oído, un aplastamiento (se produce durante el descenso cuando el gas se comprime en una cavidad) o una infección no atendida, pueden ocasionar la rotura del tímpano.
Los síntomas son un intenso dolor y sensación de vértigo y/o nauseas.
En estos casos, se recomienda suspender la inmersión y consultar inmediatamente a un médico.